1/8/14

La reina de la casa


«Me llamo Samantha, tengo veintinueve años y en mi vida he horneado un pastel. Tampoco sé poner una lavadora y mucho menos coser un botón. Lo que sí sé es modificar un contrato financiero y ahorrarle a mi cliente treinta millones de libras.» Emprendedora y eficiente abogada de la City londinense, Samantha no sólo adora su trabajo sino que vive para él. Adicta al estrés y la presión extrema, ha llegado hasta el punto de enviar y recibir emails durante las sesiones de relajamiento con su terapeuta. La adrenalina es su combustible y convertirse en socia de un prestigioso bufete su objetivo declarado. ¡Qué menos! Y cuando está a punto de conseguirlo surge la catástrofe en forma de un error, pero no un simple error, sino un error garrafal que cae sobre su persona como un meteorito. ¡Madre mía, trágame tierra! ¿Qué hacer? Pues huir, huir lo antes y lo más lejos posible, y tan lejos que en su ofuscación acaba ocupando el puesto de ama de llaves en una aristocrática mansión. Ni ella misma se lo cree... ¿Cómo puede haberle ocurrido? ¿Ha sido su culpa o tal vez alguien...? Tiempo habrá de analizar lo sucedido, puesto que antes hay que salir del infierno doméstico en que se ha metido: lavadoras, plancha, infinidad de cacharros y utensilios, y una amplia cocina le reclaman demostrar sus presuntas habilidades. ¿Logrará Samantha triunfar en su nuevo e inaudito oficio? ¿Llegará algún día a ser la reina de la casa? Sophie Kinsella —autora de No te lo vas a creer y de la popular serie Loca por las compras— vuelve a sorprendernos con una historia tan descabellada como desternillante que crea adicción. Para reírse de principio a fin. 





Imagínate que por un error catastrófico te echan de tu empresa, acabas en una casa de un pueblo perdido y te confunden con una chica de la limpieza que viene buscando un empleo. ¿Ya? Porque esto es lo que le pasa a Samantha. Un día es una abogada en una empresa importante y al día siguiente es una chica de la limpieza.

Al principio es desesperante porque no sabe ni hacer un huevo frito. Engaña a su jefes, les dice que ha estudiado en los mejores sitios de cocina y ellos se lo creen. A la hora de la verdad es un desastre y se apaña pidiendo comida hecha en restaurantes. Pero un hombre la salva. El jardinero de la casa, guapo y amable, decide apiadarse y echarla una mano. Obviamente entre ellos saltarán chispas y tendrán una relación especial.

Nadie sabe quién es Samantha, además está borrada incluso de la web de la empresa. Sus jefes cren que es tonta cuando es super dotada. Todos creen que no sabe nada pero a la hora de calcular cosas con números es la mejor. Todos la buscan y nadie la encuentra.

Es una historia muy entretenida, de esas tontas que te lees para olvidarlo todo y reírte mucho. Es esa novela que te lees entre dos novelas gordas, de esas que tienen mil historias dentro. La reina de la casa es genial. Sophie Kinsella tiene ese algo que consigue que sus historias sean frescas y adictivas. Me encanta su forma de escribir. Es amena, sus personajes siempre son graciosos y tienen muchísima vida. Te los puedes imaginar. Los personajes secundarios son maravillosos también, unos los odiarás y otros los odiarás. Es una novela genial, con la que te ríes mucho. Quizás no tanto como con las otras, ya que con la primera que reseñé en junio acabé incluso llorando de la risa. Con esta no lloras pero las carcajadas salen sin esperarlo.

Muy recomendable. Para verano es una lectura muy adecuada. Y para la época de exámenes en la que te apetece leer algo corto y entretenido.

Este texto es una creación propia de Devoradora de Libros y no está permitida su copia.

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