26/9/14

Lo siento, Leonard Peacock


El día en que cumple dieciocho años, Leonard Peacock decide acabar con su vida. El mundo adulto le parece triste; cuando las personas crecen caen en una rutina de desilusión que él quiere evitar. Ha conseguido una pistola P-38, herencia de la lucha de su abuelo contra los nazis en Europa, con la que se pegará un tiro. Pero antes tiene que entregar cuatro regalos, uno para cada persona importante de su vida: su anciano vecino, amante de las películas de Bogart; un compañero de instituto con gran talento para el violín; una preciosa muchacha que reparte folletos de su iglesia a la salida del tren; y Herr Silverman, profesor de Historia y adulto de referencia. En cada despedida, Leonard tratará de encontrar un sentido al camino que pretende dejar atrás.

Con sensibilidad, delicadeza y ternura, Matthew Quick relata el día más importante en la vida de un joven que, a pesar de las circunstancias de su entorno, sigue buscando una luz que le indique hacia dónde continuar.



Un domingo en el que no tenía nada que hacer decidí leerme esta novela de Matthew Quick. Sinceramente, no sabía que esperarme de esta novela. ¿Vosotros tampoco? Pues si no sabéis si leerla, aquí os saco de vuestras dudas y, espero, que vayáis corriendo a una librería a comprar el libro.

La verdad es que aquel domingo tuve un día muy Matthew. A la mañana me leí la novela de Matthew Quick. A la tarde una novela de Matthew Dicks. Y a la noche me vi la película El lado bueno de las cosas por segunda vez, que está basada en la novela de Matthew Quick. ¿Veis? Un día Matthew. Y no me arrepiento.

Lo siento, Leonard Peacock es una novela que me enamoró.  Leonard es un chico bastante sensible, cuyo mejor amigo es un señor mayor que vive en la casa de al lado. Su madre nunca está en casa, vive con el amante de turno, y él está solo. En su infancia sufrió algo bastante traumático, y nadie pudo ayudarle. Se siente solo, siente que no es nadie y quiere suicidarse. Uno de sus motivos es que cree que no merece la pena envejecer si va a ser infeliz. Leonard, de vez en cuando, sigue a la gente que va bien vestida. ¿Por qué? Quiere saber si son felices, si van contentos a su trabajo, si merece la pena envejecer. Pero nunca ve a nadie que realmente parezca disfrutar. ¿Para qué va a envejecer si las cosas no mejoran?  Él tiene esperanzas de equivocarse, quiere equivocarse, necesita equivocarse.

Leonard es un personaje que me encantó. Evoluciona muchísmo. No es igual cuando empieza que cuando terminas la novela. Además, enamora y me encanta. Él, el día de su cumpleaños, coge la pistola de su abuelo y, además, coge 4 regalos que tiene que entregar para despedirse. Aunque para mí es más una llamada de auxilio, una especie de "por favor, hazme cambiar de opinión". Mientras va dando esos regalos te va contando la historia, te va diciendo por qué, qué pasó, cómo. No te deja nada sin explicar.

El libro está narrado en primera persona, de una forma especial. Y es que Quick escribe realmente bien. Leonard es una persona que espera más del mundo y le entristece no encontrar ese más. La verdad es que es una novela cargada de reflexiones, esperanzas y descubrimientos. Uno de mis personajes preferidos fue Herr Silverman, al que me encantaría tener de profesor, y que tiene un secreto. ¿Por qué nunca se remanga?

Lo siento, Leonard Peacock es una gran novela, sensible, reflexiva, original, que te atrapa desde la primera página y que no deja que lo sueltes hasta que llegas al último punto. Una novela recomendadísima y que espero que leáis todos porque merece la pena.

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