24/9/15

Cambio mis tacones por ruedas de tractor

Cuando aquella noche decidí salir a tomar una copa con unos amigos, no entraba en mis planes conocer a nadie, y menos aún a un vaquero alto y curtido que vivía en un rancho a muchos kilómetros de mi refi nada y organizada ciudad natal. Pero cuando quise darme cuenta, las flechas me habían alcanzado y no pude ni quise detenerlas. Ésta es una historia universal del enamoramiento, la pasión y el amor inmenso que nos conquista por completo. También es la historia de mi cowboy, de sus Wranglers y de unos zahones. Y la mía, una chica que se enamoró de todo ello y decidió cambiar sus tacones por las ruedas de un tractor.

A mí esta novela me conquistó por el nombre y por ser una historia real. Sí, sí, todos aquí existen. Cambio mis tacones por las ruedas de un tractor cuenta la historia de como Ree conoció al hombre malboro, se enamoraron y formaron una familia.


Se suponía que Ree había vuelto a su pueblo para descansar antes de mudarse a Chicago con J, su novio. Acaba de terminar la carrera y ya ha hecho planes para lo que viene después. Está deseando empezar esa vida... pero de pronto conoce al hombre malboro en un bar y pierde la cabeza. 

Creo que hacía tiempo que no me reía tanto con una novela. Solté carcajada tras carcajada porque, de verdad, que esta mujer tiene una forma única de contar las cosas. A ver, es una tontería de libro pero consigue su objetivo: hacerte reír. Uno de los momentos en el que más me reí fue cuando el hombre malboro le llama a las siete de la mañana porque estaba deseando hablar con ella, y no le llama a las cuatro o cinco porque era demasiado pronto para ella, y Ree finge que llevaba horas despierta cuando está profundamente dormida, metida en su cama, y con unos pelos... claro, que me reí más un día que a él se le ocurre ir a verla a esas horas de la mañana y ella le miente diciéndole que había hecho ya de todo, que cómo iba a estar despierta. Claro, que no se le ocurre que él iba a ir a su habitación. La verdad es que es imposible parar de reír con este libro porque Ree te cuenta todos los nervios por los que pasó, las meteduras de pata, los momentos bonitos y los malos, pero como es una torpe hasta en los malos te ríes. Es una historia preciosa de cómo conoció al amor de su vida. 

Es una historia sencilla, está ambientada en el siglo XX y creo que lo más picante que hay son los besos porque, señoras y señores, aquí no hay ni una escena de cama. Nada de nada. Y eso me ha encantado, porque creo que últimamente fuerzan ya que haya sexo en todos los libros. ¡Un libro romántico puede ser precioso sin necesidad de escenas de cama, señoras y señores! Y este lo es. 

El hombre malboro es un encanto de hombre, con una paciencia enorme y, también, un poco malo a veces. Digo malo porque las veces que se ríe a costa de Ree son incontables, porque él la va conociendo y ella se piensa que le engaña, pero no. Y entonces te ríes, y te enamoras un poco del hombre malboro, del que solo sabemos que es ranchero, como toda su familia, que está muy bueno, el pelo plateado y corto, unos ojos azules y es de lo más educado y maravilloso. Es un cowboy de los de antes, de los que tenían educación y tradiciones. Es un tío de película que, al final, acaba existiendo. 

La verdad es que os lo recomiendo muchísimo, os advierto que acabaréis con ganas de ligaros a un cowboy (aunque lo mío siempre serán los highlanders, qué se le va a hacer, en vez de sus cowboys) y cambiar vuestros tacones por unas ruedas de tractor. Además, descubriréis que se puede hacer las cosas en el campo vestida a la última moda sin que pase nada malo (que no pasa nada malo es relativo), aunque si lleváis vaqueros y deportivas creo que sería mejor.

Una novela muy recomendable para todos aquellos románticos como yo que adoran las buenas historias de amor, sobre todo si es real y el hombre es todo un caballero.

1 comentario:

LasLecturasDeGinger dijo...

Hola :D Este libro lo conozco del año pasado y me llamó bastante la atención. Me lo apunto de nuevo por si puedo conseguirlo =) Un besin!!!