Londres después de ti

20/3/17


Tras un año separados, Naira y Jarek deciden irse a vivir juntos a Londres, la ciudad en la que se conocieron durante su Erasmus. El problema es que la carrera de pianista de Jarek despega en la República Checa justo cuando deben partir, y él se ve obligado a aplazar el viaje. Pero Naira decide instalarse en Inglaterra de todas formas y empezar una nueva vida mientras lo espera. Sola, sin más compañía que los recuerdos de su pasado con Jarek, Naira deberá enfrentarse a la ciudad gris y neblinosa. Encontrar piso, conseguir un empleo, hacer nuevos amigos... Y no menos importante: averiguar si la distancia es un obstáculo para amar.

El otro día fui a la biblioteca buscando algún libro romántico para distraerme un poco porque las lecturas de clase son bastante densas. Vi este en la sección de novedades y como sabía que había ganado el premio Neo decidí llevármelo a casa. Me lo empecé a leer mientras iba para casa y no lo solté hasta que no lo acabé y, por primera vez, no fue porque la historia me enganchara sino por no poder creerme lo que estaba pasando a lo largo de las páginas. Al final, en vez de distraerme lo que hizo fue enfadarme.

Me gustan las novelas cortas —mi libro favorito es Fahrenheit 451— pero me gustan cuando en pocas páginas hay una historia bien hecha con unos personajes bien desarrollados. No es el caso de esta novela, en pocas páginas ha querido abarcar mucho para acabar perdiéndose por el camino y no contar nada. El tema de la novela para mí era potente porque da para mucho tanto la experiencia del Erasmus como el mudarse a Londres pero no ha sabido aprovecharlo. 

La parte de Erasmus la vamos a ir viendo por medio de flashbacks que me supieron a poco y que ni siquiera me sirvieron para creerme la relación entre Jareck y Naira. En mi opinión, creo que podría haberla aprovechado mucho más no solo para que conozcamos la relación de la pareja —me ha parecido un resumen de los que se hacen para clase y que no te apetece nada hacer, contando cuatro cosas y dejándolo ahí— sino para saber cómo vivió ella esa experiencia de una manera desarrollada.

En cuanto a su mudanza a Londres vemos de forma escasa el momento en el que se lo pensó y cuando se lo dijo a sus padres pero nos perdemos toda la parte en la que llega a Londres, busca piso, se desespera buscando trabajo... y es una verdadera pena porque le habría venido muy bien para que los lectores conocieran más a Naira, habría dado mucho juego. Pero no, Naira ya tiene casa, trabajo y compañera de piso. Nos perdemos ese proceso que, en este caso, venía muy bien para el desarrollo de la novela.

Algo que sí que me ha gustado de la novela es que ha tratado el tema de la indecisión al tener que pensar qué quieres hacer en un futuro, qué quieres llegar a ser, porque no todo el mundo lo tiene claro. Hay personas que no tienen ambición y que simplemente quieren existir, no tienen una meta porque aún no la han descubierto Y eso es lo que le pasa a Naira, que pese a haber estudiado derecho —carrera que hizo porque una amiga le dijo que fuera con ella— no tiene ni idea de qué quiere ser. Se ha dejado arrastrar por la vida y cuando tiene que elegir ella no sabe por donde tirar porque nunca lo ha hecho. 

Con la relación a larga distancia tengo amor-odio porque por una parte me gusta cómo ha tratado el tema pero por otra parte no. Me explico. Por una parte, ha plasmado los miedos, el echar de menos, la incertidumbre... y me ha gustado como lo ha hecho —aunque no me gusta nada que la chica se pase el día pensando en él como si no existiera nada más en el mundo. Por la otra parte no me ha gustado porque no me ha dicho nada esa relación. Ha tocado los temas de una relación a distancia pero sin transmitir nada, me ha dejado completamente fría. Para mí, no ha conseguido tratar este tema con la profundidad necesaria ni ha desarrollado lo suficiente los obstáculos que tiene una relación a distancia. 

Tampoco me creo la relación entre ellos dos y por lo poco que nos cuentan me parece más bien una relación tóxica que una relación sana. Se miran por primera vez de una forma muy bonita digna de cualquier historia romántica —ella entra a la sala donde él toca el piano, se va a ir, él se gira, se miran y ya. Para mí, empezaban bien. Lo malo fue cuando él abrió la boca. Van a una fiesta Disney y, en mi opinión, ahí empieza a decir tontería tras tontería. Hablan de sus colores favoritos y él habla de que el suyo es el naranja y que el azul es el color favorito de todo el mundo porque blablablabla —típica charla donde te haces el listillo y la persona que te escucha te mira en plan "cállate la boca, por favor, porque me estás pareciendo un idiota"— y ella le dice que su color favorito es el azul. Y VA Y ÉL LE DICE QUE CAMBIE DE COLOR FAVORITO y que dice que ese es su color favorito porque no se ha molestado en buscar otro. Pero vamos a ver, ¿quién eres tú para decir a otra persona cuál puede ser o no su color favorito? ¿Y quién eres tú para decir cuáles son unos buenos motivos para elegir tu color favorito? El mío es el rosa pastel porque un día lo vi en una gama de colores y pensé "qué bonito" y punto. 

Pero no solo quedó la cosa ahí, sino que en la fiesta de temática de Disney cada uno tenía el nombre de un personaje y tenían que ir con la pareja de ese personaje. A él le toco Lingüini y a ella Colette de Ratatouille. Y él soltó la siguiente perla "Es insultante. Cuando te estaba buscando he visto pasar a Hércules y al Capitán Shang. Todo masculinidad, un espectáculo. Así cualquiera. Uno va de Hércules y puede comerse la noche. En cambio, ya ves: Lingüini. Menuda carta de presentación". Este comentario me parece tan machista, o sea, solo los tíos cachas y que se pegan con otros son masculinos pero un tío que cocina que te cagas, que demuestra ser sensible y que admite sus errores resulta que no, que no vale la pena. Pues dejadme deciros una cosa: me encanta la gente como Lingüini. Me gustan los chicos que no son todo masculinidad, sino que admiten que casi lloran con una película o que se tropiezan y se ponen rojos, a los que toman té y que no temen decir que la han fastidiado. No necesitas ser un hacha en los deportes, ni salvar China —que por cierto la salva Mulán—, ni pegarte con demonios ni ninguna chorrada. Puedes ser Lingüini, Kristoff,  Eugene o cualquier personaje achuchable de Disney. Es que ambos modelos son igualmente válidos, tanto el de tío duro como el de tío blandito, qué manía con que solo uno es masculino. 

Ser Lingüini es una carta de presentación magnífica. Y no es nada aburrido, os recuerdo que tiene un restaurante para ratitas en la parte de arriba del restaurante de su padre y eso es adorable. 

Pero no solo eso, sino que cuando tienen citas a distancia a Naira le parece que si alguien supiera que se toman una cerveza juntos o que tienen "citas" a través del ordenador le parecería ridículo. ¿Ridículo por qué? ¿Por luchar por vuestra relación? ¿Por tratar de ser románticos a pesar de estar en Londres y él en la República Checa? ¿Por pensar en formas de hacer especial ese rato por skype? Lo ridículo es que ella diga eso. Y me molestó, no sé por qué, pero me molestó. A mí esos detalles me parecen preciosos. 

Otro detalle que me molestó es que Naira parece que solo tiene en su cabeza a Jarek. A ver, lo entiendo. Has ido a Londres para vivir con él y estás esperando a que venga pero hay ratos que me parecía exagerado. Es que, encima, Jarek está bastante mal desarrollado para el peso que tiene en la trama, es un recuerdo —que no debería ser un recuerdo, porque él existe en la historia, está al otro lado de una pantalla— y encima para las pocas veces que sale, lo único que quería era que cerrara la boca. Además, no es una relación en absoluto recíproca —en la que ambos están igual de obsesionados y piensan en el otro mientras hacen cosas— sino que ella existe para pensar en él y él existe para hacer otras cosas y, a veces, habla con ella. O sea, Jarek hace como cualquier persona normal con pareja que es dedicarse a labrarse un futuro mientras tiene novia y trata de manejar la relación mientras ella se dedica a pensar el 90% de su tiempo en él y, a veces, hace otras cosas.

Tampoco falta el personaje secundario masculino que sirve para intentar olvidar a X y que acaba dándote la charla para que espabiles. Y mira, creo que es la primera vez que me molestó que fuera un hombre. Es decir, ella vive con una chica encantadora con la que trabaja y que no tiene pelos en la lengua, y es un personaje secundario que me ha gustado. Me habría encantado que hubiera sido ella la que le hubiera dicho "tía, tienes que espabilar porque esto no puede ser y blablabla", Naira le hace caso y entonces pega un cambio en su vida. ¿Qué es lo que pasa? Naira intenta utilizar al personaje secundario masculino y este le da una charlita para decirle que espabile, que tiene que hacer algo y todo eso. Y no tenía que haber sido así, habría quedado genial que lo hubiera hecho su amiga y sin la excusa de "me has utilizado" sino por simple amistad.

El tipo de final que tiene este libro suele gustarme, no siempre te pide una historia un final feliz. Hay veces que te exige un final triste y sigue siendo un buen final. Lo malo es que como le falta tanto desarrollo a la historia, el final —que sabes cuál va a ser viendo como avanza la historia, pero que a mí no me importa porque lo importante es lo que te cuentan y como llegan ahí— es un sin más. Es un "pues vale, ya está". Cierras el libro y te dedicas a otra cosa. Te deja completamente frío. Lo único bueno que tiene el final es que ella espabila.

¿Algo bueno que destacar? Que Jara escribe muy bien, tiene una forma de expresarse muy bonita y que me ha gustado mucho. Una pena que la novela sea todo estilo y poco contenido porque si hubiera desarrollado la historia más habría hecho una buena novela. Y me da mucha pena hacer una entrada negativa que, encima, escribo enfadada porque la historia tenía buena pinta, su estilo es bueno pero la historia no es buena. Y desde luego no para ganar un concurso. Creo que eso es lo que me enfada, que así como con el resto de ganadoras entendí porque habían ganado, a pesar de sus fallos, esta vez no lo he entendido. 

¿La habéis leído? ¿Os ha gustado?

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